Todos somos inventores, aunque aún no lo sepamos...
Ponemos pinzas de ropa desmontadas para calzar una mesa que cojea, usamos el alambre de un clip para pulsar botones minúsculos o doblamos un papel para evitar la apertura de una puerta del armario que no cierra bien.
Cada día inventamos algo nuevo resolviendo nuestros problemas cotidianos con ingenio y chispa. Es lógico, somos humanos. Y es parte de nuestra naturaleza humana resolver retos, sobrevivir: inventar.
Y es que no existe un muro que separe a quien es o no inventor.
Unos y otros apenas estamos separados por una fracción casi imperceptible de tiempo; ese breve instante de rebeldía en el que decides que por lo menos por una vez lo vas a intentar. Porque la vida es difícil y a veces son nuestros propios sueños quienes se nos rebelan y nos piden su oportunidad. Ahora solo tienes que darle una oportunidad a tu idea.
No lo dudes, inténtalo. Porque si no sale, no pasa nada.
Pero si sale, es posible que no solo cambies definitivamente tu vida sino también las de otras muchas personas a quienes posiblemente nunca conocerás, pero que cada día que usen tu idea agradecerán en voz alta que por una vez hicieras caso a tu corazón.
Y como dicen, el resto es historia.
Pep Torres
Director de Attic 2010
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